jueves, 18 de junio de 2009

CADA VEZ QUE...


Cada vez, que ésta sed me aniquila la boca,
surcos salinos, me agrietan los labios.
Cada vez, que el hambre de tus carnes me provoca,
mi vientre se hunde, en un mar de resabios.

Dilucidante, y juguetón destino de elementos,
que me hacen amar unos huesos, ajenos a los míos.
Bosquejo y esbozo,tu figura en el silencio,
translúcido de noches, de luna y sarmientos.

Vivo y muero, por un cuerpo lejano en el tiempo,
la lumbre de su fuego, quema con su ardor.
Se desnuda de todo ropaje, mi ardiente cuerpo,
deseando sus contornos, huellas de su sabor.

Cada vez, que ésta sed aniquila mi boca,
alampados poros de mi piel, enloquecen.
Mis pechos florecen vehementes...Todo se trastoca,
mientras mis gemidos sin ti, se adormecen...

Cada vez, que ésta sed aniquila mi boca...