viernes, 27 de marzo de 2009

PEQUEÑO CUENTO DE ASTROS LEJANOS

( Por Taty Cascada)

Con la boca sedienta, de aguas destiladas, y manantiales perfumados de rocío, con el rubor asfixiante de brasas nacientes.Con las manos ávidas de caricias, y abrazos sin nombre, con la mirada mustia, ajada, oxidada, de hojas otoñales que duermen en la penumbra...estaba ella. Anestesiada la mirada, dormidos sus pudores ancestrales, apoyada con sus brazos al marco de aluminio de la ventana...El sol, se comenzaba a desprender de la tierra, de sus árboles,de sus calles, de sus gentes y también de ella...Sus ojos de precisa mirada pequeña, iris color castaño, pestañas normales,- casi cortas, según un familiar cercano-no se despegaban de la ventana, y de la huida pausada del sol...Cuántos días, cuántos meses, años, viendo el mismo escenario, los mismos actores, la misma escena, la misma obra,¿acaso, no era "más de lo mismo"?.Y, sin embargo hoy, la tenía absorta y pensativa, pegada su frente al vidrio, que iluminaba su impávido rostro...

¿Quién tendría la respuesta?, no importaba, lo relevante era que ella, estaba emocionada, que su alma por sintácticos elementales minutos, se despegó del cuerpo, y voló a lejanos mundos.Despojada de las rojas carnes, y de sus blancos huesos.

El sol lentamente emprendía su camino, con la certeza y seguridad de que los astros, y sus ciclos perfectos, continuarán por siempre su eterna travesía...Hoy se llevará la luz, el calor, y esos destellos de lucidez natural. Ella vió, como el cielo comenzaba a tornar sus ropajes claros, en prendas opacas, grises. Lo tonos oscuros instauraban su reinado de sombras largas y sinuosas. A lo lejos, se divisaba su divinidad la luna ,y su manto de plata, y centellas de diamantes fundidos.

Por unos segundos, fracciones de segundo, ambos se ven las caras y los cuerpos...El sol, rendido ante la belleza de la luna, y la luna extasiada por el brillo del astro rey...Ella, cerraba los ojos, y sentía en su interior, las ráfagas de pasión del sol, y la ternura homérica de la luna...¿Cómo intentar acercarlos, si la luna media en su ámbito, y el sol brilla en su inmediatez?

Ella, meditando en el destino de los astros y sus devenires, pestañeo dos veces más, arqueó los ojos, y el rictus de sus labios se contrajo...No hay arroyo cercano, ni arroyuelo para saciar su sed. Las rocas duras de la vida, se solazan con tanta avidez sensorial. Se estremecen sus labios ,y la saliva cambia de sabor...Otra vez ,ella frente al universo, frente a su ventana, de frente a las implacables gotas de soledad.

La luna, ha instalado su reinado de gélida belleza, sus pinceladas plateadas, reverberan en las piedras de todos los mares, y en todos los matorrales de moras ,y frutos silvestres.

"Mañana es otro día, y otro día es mañana" , repetía ella con un monocorde, y mónotonoy canto gutural. Mañana, tal vez el sol, alcance a la escurridiza luna...Y como siempre, ella, permanecerá pegada a su ventanal, ubicada en una pequeña casa, que colinda las horas del mar.

1 comentario:

Antonio dijo...

Muy hermoso querida amiga Taty.
Como leí en alguna parte díos creó el eclipse para dejar que el sol y la luna se puedan amar.
Me encanto mucho tu escrito, mis felicitaciones por tus hermosas letras, saludos Antonio.