domingo, 12 de julio de 2009

LA BELLA DURMIENTE...


Duerme la rosa,
La bella rosa duerme,
Atrapada en su candida corola,
aislada del mundo sigilosa.
Duerme bella, duerme,
un beso hacia ti vuela,
en los confines desconocidos,
anestesiados y confusos,
de universos fragmentados.

Duerme la bella rosa,
la bella rosa duerme.
Eclipsados tus pétalos,
tu faz arde lujuriosa,
tu pasión me redime.
Duerme dulce y candorosa,
aletargados yacen, tus sépalos.

Se oculta bajo una hoja,
de color indescifrable.
Sus ojitos no se sorprenden,
ya nada te sonroja.
Tu tersa piel es sensible,
tus espinas ya no hieren.

Duerme la bella rosa
la bella rosa duerme.
Un hálito vegetal respira,
aire verdusco, aire de rosa.
Duerme bella, duerme,
la caricia redentora.

Sus pupilas rojas y sedosas,
adormiladas sueñan,
anhelos ocultos, que a mi oido confiesas.


Se prende de mi aliento,
el murmullo del desaliento,
más, sé que estás viva,
porque destellas y fluyes belleza.
Entonces, me prendo a ti emotiva,
con tanta certeza,
que ya no temo que duermas,
y te alejes de mi presencia.
Eterna y destellante esencia,
tu paz me calma.

Duerme mi bella rosa,
la bella rosa duerme.
Tu alma está en mi pecho,
junto a mi lecho.
Mi bella rosa,
duermes y sueñas,
tiempos de primavera.
Recuerda que soy tu dueña,
tu silente y eterna cautivadora.