sábado, 29 de agosto de 2009

AÑORANZAS

Añoro:

Esos estremecimientos de los primeros días,
esa fiebre vehemente, trémula, confundida.
Esa sed angustiosa, que comenzaba a sentirse,
lágrimas de gozo, carámbanos de ambrosía.
Esos primeros ardores , sangre enervada,
y el pecho a punto, de fiebre fundirse.

Añoro:

Esos días, de generosas palabras y alegrías,
de besos que cruzaban temblando la distancia,
de temblores en mis sienes febriles, turbadas.
Dicha extraviada, confundidos mis días,
tremolantes mis labios en incierta agonía,
perdido mi gozo, en alas grises, despojadas.

Añoro:
Esos días, en que se humedecía mi boca,
con la sola visión de sus labios carnosos.
Esos días, en que mi seno manaba dulzores,
calostro primero, nectar, zumo que trastoca
en mieles, y vino para sus lejanos besos.
Esos días, de melosos y dulces sabores.

Añoro:

Mis cabellos enloquecidos de fuegos,
mis manos encandiladas de fulgores,
mis ojos conturbados de miradas,
Esos días, de alientos y respiros ciegos,
de vuelos sin alas , a ras de los pinares.
Esos días, de alegrías y pupilas atrapadas.

Añoro, como añoro...

( Por: Taty Cascada )