sábado, 14 de marzo de 2009

" NINO "

( Por Taty Cascada )

Siempre que escribo, me gobierno por el mismo auténtico, y primitivo esquema de redacción. No es un formato literario, rígido y normativo. Al contrario,está basado en una completa ausencia,y omisión absoluta de planteamientos gramáticales y lingüísticos. Escribo, porque mi innata y natural sensibilidad, me exhorta y me obliga a doblegarme, y lanzarme como gaviota al océano, en busca del ansiado alimento.

Las letras y las palabras,están allí, en forma de multicolores cardúmenes de peces tropicales. A veces,si tengo suerte, la buena fortuna e inspiración, me regalan el sonido acompasado y melódico de una ballena en alta mar. Otros, la maravillosa presencia, de observar bellos saltos jugüetones de los delfines, danzando su vals nupcial.

Mi ilimitada imaginación, no se queda tranquila,y siempre busca más y más. Cúal novato pescador,que lanza su caña de plata,con la secreta esperanza de capturar algún pez, de tamaño fenomenal,espero silente y cautelosa en mi barca. De pronto, un tenue movimiento,- casi imperceptible por manos novatas-, se apodera de mis dedos, y entonces sé, y tengo la certeza que allí hay "algo",que mi caña atrapó un pez. Una "idea", un pez colorido, palpitante, inquieto, reluciente. Entonces,lo analizo, lo decodifico, lo memorizo y lo describo. Después, lo dejo libre,para que retorne al oceáno de donde lo atrapé.

Anoche, bajo la luz enigmática y plateada de la luna, un pez plomizo, de cabeza enjuta, ojos tristes, aletas caidas, y escamas grisáceas,quedó atrapado en mi anzuelo de bronce...Ese pez lo denominé "Tristeza".

No voy a mencionar, las ingratas razones por la cual,ese pez oscuro mordió el señuelo de mi arponcillo de pesca...No es necesario, no es comprensible por todas las personas. Es una vivencia personal, un dejo de lágrimas internas y exclusivas. Un ocaso involutivo y denso.

A lo lejos, el azul profundo del océano, miles de ideas, miles de palabras, todas bailando al son de la fantasía y de los pensamientos...Yo, me siento en una roca frente al mar, absorta con el sonido agudo y monótono de las gaviotas. Mis pies, se hunden en la arena, y juegan a buscar diminutos moluscos y caracolas. Mi mente,ésta noche está tranquila, sosegada y reposada.Un amigo ha partido de mis manos, y sé que está en paz, lo presiento, lo sé...

A lo lejos, el azul profundo del océano, miles de ideas, miles de palabras, todas bailando al son de la fantasía....Ésta noche, espero que mi caña, atrape un pez especial...