jueves, 16 de abril de 2009

SEXO DÉBIL....SEXO FUERTE

( Por Taty Cascada )

Las ideas o pensamientos se generan, con cualquier elemento que pase por nuestra visión, o estímulo que se libere en cualquiera de nuestros sentidos. A veces la inspiración se desliza en una palabra, otras veces en conceptos que creíamos relativamente madurados, y dormidos en el baúl de los recuerdos arcaicos de la formación mental del hombre...Y no es así, por esas cosas de la vida, llegó a mis manos un comentario del mencionado título.Al término de la lectura, no sabía si llorar a mares o blasfemar con suma impotencia, por las injusticias de ésta vida.

¿Qué significa sexo débil y qué significa sexo fuerte?.En pleno siglo XXI, todavía usamos palabras que deberían haber sido extirpadas de la Sociedad, lanzadas a la Boblioteca de vocablos y lenguas muertas..
Es un hecho fisiológico que hombres y mujeres, nos diferenciamos en aspectos físicos, psicológicos y mentales, pero, que ambas diferencias se complementan para formar un todo, así como una suprema unidad.

¿Qué llevó al hombre, a sentirse "fuerte", en todos los aspectos mencionados?, la pregunta se responde sola cuando revisamos los libros sagrados del cristianismo y de la fe musulmana. Mientras que para los primeros, la mujer debe cumplir un papel maternal y sumiso dentro de la familia,- idea basada en el Génesis- que dice "Yavé hizo caer en un profundo sueño al hombre, y éste se durmió, y Yavé le sacó una de sus costillas, tapando el hueco con carne. De la costilla que Yavé había sacado al hombre, formó a la mujer". Por lógica entendemos que las personas nacidas en esa época, siguieron al pié de la letra los escritos, y se buscasen sus propias interpretaciones.
La ignorancia si se junta con el fanatismo religioso, no suelen dar buenos frutos, al contrario, resultan ideas crueles, dañinas y mutilantes para el pensamiento y condición femenina.

Lo mismo sucede con culturas ancestrales como la musulmana, en que la mujer está superditada a las acciones masculinas. En aquella mujer, convive la figura de la "sexualidad" y al mismo tiempo la temida "debilidad femenina". Dentro de aquella cultura, la mujer debe ser bella, astuta y sufrida, mientras que el hombre debe ser machista y violento.
En el fondo, la mujer es el símbolo del resguardo de la identidad, la que porta y trasmite la tradición cultural musulmana, para ostentar la fertilidad.

Se sabe que en Africa, los sowies o digbas son ancianas que practican la ablación, rito arcaico que extirpa el clítoris, con consecuencias tales como infecciones, desgarros, muerte por septicemia, trastornos mentales entre otros. Las humildes familias, juntan el dinero por años para costear el "procedimiento", y de esa forma lograr un "matrimonio digno". La pobre mujer sin sus órganos sexuales completos, que le aportan deseo y placer, mantendrá de ésta siniestra forma, segura su virginidad, perfección de trato y piedad.Ya que una mujer normal, es mirada como "propiciadora de promiscuidad".

Ninguna religión, tradición, cultura, puede, ni tiene el derecho moral de revelarse contra los sagrados derechos humanos. ¿No es más coherente pensar?, que si Dios supremo creador de todo lo que conocemos y desconocemos, nos diseñó con órganos sexuales, sensibles al placer y disfrute humanos, éstos órganos deben ser respetados como tales, y no extirpados como "tumores malignos" o "verrugas malsanas". ¿Quién sabe más, Dios creador que nos creó a su imagen y semejanza, o una mano ignorante, prejuiciosa que la flagela de por vida?.

Llegamos entonces, al punto central del problema, a la respuesta que salta a la vista de todos los hechos y aberraciones que todavía se continúan practicando,- incluso en una sociedad avanzada como Gran Bretaña-, donde las minorías africanas, hacen mal uso del "multiculturalismo". Concepto nacido décadas atrás para acercar a los pueblos, y respetarlos en sus creencias y cultura ancestrales.
¿Pero qué es cultura, practicar la ablación a una mujer, y destruir su derecho al placer sexual?. ¿ Debe la Sociedad, quedarse quieta y "respetar" tan detestables prácticas?.
Se asume y se entiende que todas éstas situaciones monstruosas que se practican en Africa, sean una respuesta al analfabetismo, a la pobreza,a la trastocación deliberada de la religión . Más que un problema religioso, es un problema "socieconómico", que tiene como primera y principal víctima a la mujer. Entonces, ¿qué pasa cuando éstas prácticas se realizan en Sociedades modernas y actuales como Gran Bretaña?.La pregunta y respuesta, quedan abiertas.

Cada grupo humano, entidad religiosa o pseudo religiosa, interpreta para su comodidad y servicio, el mantenimiento de antiguas "costumbres" y "creencias", que les son necesarias para subsistir y sentirse como una unidad diversa de las demás.
El rol de la mujer, se limita a meras funciones de cuidado y mantenimiento del hogar y de los hijos, que aseguran el mantenimiento del apellido paterno.

No es coherente, racional ni lógico pensar en pleno siglo XXI, que la mujer deba ser dominada, al contrario. El hombre debería ver a la mujer, como un ser humano que también fue creado por Dios. Un ser que es capaz de procrear, ser afectiva, mimosa con sus hijos, pero que también tiene sus derechos individuales como persona, como un ser racional, pensante y que forma parte de la Sociedad en la que vivimos. No es más hombre aquel que es capaz de lanzar ácido en la cara de una mujer como ocurre en Bangladesh, no es más hombre aquel que abofetéa en público a su mujer por el mero delito de lucir atractiva, no es más hombre aquel que es capaz de repetir incansablemente todos los días las palabras "tonta útil",como una forma de menospreciar el interior de una mujer, y rescatar como "válida", su función de cuidadora de hijos, experta funcionaría de aseo, limpieza, cocina, labores propias del hogar y saciadora de apetitos sexuales nocturnos.
Al contrario, ¿no sería hombre de verdad aquel que es capaz de observar y aquilatar todas las fortalezas mutuas, para formar un complemento perfecto?....Si uno aporta la fuerza, la frialdad y análisis lógico, la contraparte adicionará, la afectividad, la inteligencia intuitiva y la agudeza mental. ¿No es acaso, más inteligente, sabio y sobre todo acorde a los tiempos que estamos viviendo, desarrollar los talentos individuales de las mujeres y no limitarlos?.