viernes, 10 de julio de 2009

FUERON SUS OJOS...

(Por Taty Cascada)


Fueron sus ojos, sus negros ojos, los que violaron todos mis sellos... Fue su mirada absorbente, atrayente, y distorsionante, la que obnubiló mi semblante, la que cautivó mi pensamiento.
¿Qué magia tuvieron sus ojos, para hechizarme, moldear mis sentidos, y enloquecer mis sueños?. En vano, intenté escudriñar tras el velo de aquellas sus pupilas, que se volvieron gigantescas bolas de fuego, que penetraron los confines de mi universo.
Que perturbador y eclipsante brillo, se almacenaba detrás de su delicada conformación. Centelleantes, impávidos, y vehementes, resplandecían a la luz de la enigmática luna. Conturbaron mi aliento, mi andar, replegando mis temores, mis dudas, mis contados devaneos.

Fueron sus ojos, sus negros ojos, los que derribaron mis feroces y atávicos cerrojos... Fue su intensa mirada, la que despertó en mi vida, el palpito de mi anestesiado corazón. Fue esa enervante presión de roció matinal, la que arrebató de mi alma, su energía y vitalidad. Cual musgo atrapado en las rocas, bebí sedienta de la fuente de su frescor. Ojos de leños encendidos, de maderos veteados de nervudas rosas y narcisos, que se prendieron de mi ruedo, de mi delirio y ensoñación.

Fueron sus ojos, sus negros ojos, los que derribaron mis dolores, mis llantos y aflicciones, aprisionándome a su destino, a su candente reverberación, a su cadena de fuego y ensoñación... Fue esa mirada, la que me transformó en fámula de sus favores y designios. Cual bisoña sirviente, me amoldé a su esbozo de fulgente mirada.
Brizna de color negruzco, que se cuajó en mis confines, se adentró y me provocó, se insertó y me dominó. Fútiles entonces serán, mis intentos de escaparme, porque ya estoy prisionera, y encadenada a su refulgente color.

Fueron sus ojos, sus negros ojos, los que desnudaron mi alma, dilataron mis pupilas, anidándolas con hilos jadeantes y quejumbrosos a su eternidad... Fue su luz enigmática, su parpadeo especial, a destiempo, a contratiempo el que encegueció mi voluntad, ahogándome en los océanos de su claridad...Fueron sus ojos, sus bellos ojos, los culpables de mi sinrazón, y de mi felicidad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bello, muy bello....Mi pequeña cajita de sorpresas, cada día más inspirada...

Saludos para ti

Karla P.

Taty Cascada dijo...

Gracias Karla, agradecida de tu comentario.
Saludos para ti

Taty