miércoles, 22 de julio de 2009

SENTENCIA


Te sentencio:
A evadir la lluvia de la rosa granate,
nidar las alas sutiles del sufrimiento,
ser de mis tormentos dulce lenitivo,
besar mis labios trémulos, temblorosos.
Cerrar los ojos tras el alba refulgente,
llorar de lágrimas dulces de contento,
ser el torreón del castillo más altivo,
y evadir los pedregales luctuosos.

Te sentencio:
A ser rocío de la flor primera,
verdor en el ocaso de mi vida,
mieses de nardos olorosos,
ribazo, llano, campos floridos.
Ser reposo, fascinación, primavera,
iris, pestaña, pupila, mirada,
a entonar mis sones preferidos,
numen fulgurante de mis versos.

Te sentencio:
A permanecer en mi memoria,
ser cirio de mis días inciertos,
lavar y cicatrizar mis heridas,
y fragmentar el reflejo de la luna.
Ser solaz y reino de la sabiduría,
descifrar mis alocados tormentos,
estremecerme con tus manos pálidas,
ser eslabón primero de mi condena.

Te sentencio:
A ser perenne florido naranjo,
refugio cierto, dulce remanso.
Despertarme con ardor y arrojo,
para darme tu amor sin descanso...







4 comentarios:

Gina dijo...

Taty:

Un escrito muy bello e inspirado. Una sentencia muy dulce y muy importante. Un "algo" vital para vivir el amor de verdad.

Te felicito por superarte cada día a ti misma escribiendo maravillosamente bien y cada vez mejor.

Una sorpresa exquisita y un gran recuerdo para atesorar.

Besos cariñosos.
Gina.

Taty Cascada dijo...

Gina:
Agradecida de tus elogiosas palabras, mira que el rubor me sube a la cara..ja ja...De verdad, muchas gracias, y me alegra que te haya gustado. Supongo que es una sentencia tácita, dirigida a todas las personas que se aman de verdad...Un desafío, un dulce y perenne desafío a derribar barreras mentales, culturales, físicas...Una sentencia que permanezca en el tiempo y en la mente de los elegidos por la mano de los inquietos duendecillos del amor.

Saludos cariñosos, desde un Santiago, teloneado por una impresionante y nevada cordillera.

Tatiana

Gabriel dijo...

Hermosa sentencia
dulce condena
así, que sea perpetua!

Un abrazo

Taty Cascada dijo...

Gabriel:

Es la sentencia, que todo ser humano desea en su vida...Dulces y melosas cadenas, que nos atan a su ruedo y cadencia....

Agradecida de tu comentario.

Tatiana