jueves, 29 de octubre de 2009

REFLEXIONES, FRASES, PALABRAS...

( Por Taty Cascada )

Mi historia, mi vida, mis sueños y fracasos, han vagado desde jardines floridos en primavera, hasta imágenes desquiciadas, silencios inalterables, pálpitos ocres, cabellos calcificados de inviernos perdidos. Mis contados minutos de alegría, mis pequeñas dádivas de la vida, esas contadas pisadas por la arena de las playas felices, esas huellas, registros en el frágil viento, se desvanecen en la brisa de los sueños ; perdura una estela, una suave brizna de añoranzas, que me permite seguir adelante, que me acerca a una especie de aceptación de la realidad, de reconciliación con el destino..

¿ Qué es amar ?, muchas veces me lo he preguntado, tantas veces, que he perdido la cuenta, supongo que porque después de todo, no tiene una acepción acertada por el diccionario, ni por el el conocido google. La única forma de responderse en forma acertada, es amar,¡ si amar !, sentir en carne propia las saetas incrustadas en las carnes, y el embrujo persistente de sus latidos. De nada nos servirán los libros, lecturas, conversaciones de amistades, películas, ni canciones, porque cada ser humano difiere del otro, en cultura, en educación, en filosofía de vida, en años, en conductas y sobretodo en su conformación sentimental. Esas múltiples respuestas, nos podrán delimitar, mostrar sus síntomas, pero nunca alcanzarán a demostrar su significante real.

Y entonces para responderme la obsesiva pregunta, una vez más recurro a las metáforas, a las comparaciones, a las hipérboles, y todo tipo de figuras literarias, que me hacen responder de forma más intensa, más mía...¿ Qué es amar ?, quizás con certeza , perder el vínculo obtuso de la realidad, tener los ojos disgregados en el horizonte, enceguecer, permanecer inmóvil frente a la persistencia de los días. Vivir una eterna fantasía, como un meandro creado en la imaginación. Reflejo de juventud constante, que nos hace sentir eternamente jóvenes, hermosos, ajenos al paso del tiempo, del oxido en los huesos, advenedizos de la muerte y del temor.Sentirnos imponentes, en la altura cónica de un árbol, sentarnos en sus ramas y sentir el vaho de las nubes en el rostro. Bajar las estrellas a horas estáticas, y derramar visiones de ojos enardecidos de memorias...

Sentir, que el tiempo no existe en nuestros sentidos, que los cronómetros, relojes, giran en otra dirección, un giro de piedras marmóreas porque todo se detiene y marcha al ritmo de las rocas. Bailar al compás disperso de los sueños, invisibles, luminosos, para atisbar desde lejos, el sibilante lenguaje de las aves. Aspirar el hálito primero, su vaho en los sueños, sentirnos vivos entre todos los muertos, y muertos entre todos los vivos, -si ese ser no está cerca-. Repartirse en pan, cortarse en trozos y entregarse en trigo maduro. Diluirse en vino, transformarse en uva, y darse por entero a las sedientas bocas. Reír y reír, aún dentro del sudor y desencajo de los días agotados. Reverdecer en los musgos de todos los aguaceros, enrojecer de rubor y resplandecer los ojos.

Voltear el sonido, atravesar riachuelos en el ocaso, cruzar los murmullos de la brisa, perderse en las hojas de los naranjos y almendros, atrapar el graznido de los pájaros y sus trinos. Percibir la corriente que fluye en los cuerpos, rodar, rodar como guijarro si desmaya la mirada.Ser prima mariposa en el viento, luciérnaga de otoño. Transformarse en amapola, asirse a sus tallos para juntos morder, el placer de los trigales.

Desdibuja los laberintos que acechan la mirada, alucina con el fuego que rompe las sombras, desencaja amaneceres, atrona humedades. Porque, irrumpe con intempestiva locura, inserta sus leños candentes, hierve con la fragua de mil volcanes, -vaho fluido, que atraviesa las venas, las sentencia, las comprime y las revienta en las sienes-. Temblor constante de labios, torbellino de férvidas palabras, que se suspenden al sol, por los poros de las hojas, que lánguidas lamen su sabor. Estremecimiento, convulsión, aliviante frescor, perfume, aroma, fragancia constante, de resedas, de rosales. Armazón de trigos, y grosellas de delicado sabor. Cirios siempre encendidos, de esperanza y perdón. Refugio anaranjado, paroxismo de deseos disipados, persistentes. Magnetismo terrestre constante, flama rojiza, granate, lengua ansiosa en la penumbra de los días, manos de soles, pudores desterrados y un constante cerrar los ojos, cerrar y cerrar los ojos...

3 comentarios:

Balteu dijo...

Magníficas reflexiones Taty, me ha encantado leerlas, sobre todo ese final “pudores desterrados y un constante cerrar los ojos, cerrar y cerrar los ojos…” porque es muy expresivo y cierto.

Un racimo de bicos para ti.

Taty Cascada dijo...

Balteu:

El verdadero amor, es sacrificio y entrega constante, un cerrar los ojos, a los enfados temporales, a los problemas ocasionales, a todo aquello que nos pueda alejar de lo amado.Lo importante es seguir, luchar, porque cada día es un destello por descubrir...

Tatiana

CAS dijo...

Qué hermosas e intensas reflexiones que hoy me ha hecho mucho bien leer.
un abrazo cariñoso.