martes, 14 de abril de 2009

TORMENTOS


Que se extinga todo lo que me hiere,
que se ahoguen todos los mares,
que se atrofien todos los relojes.
Que se destruya todo aquello que no muere,
que se cuelguen todos los desamores,
que se derramen todos los brebajes.

Que desaparezcan las lágrimas oprobiosas,
el destello de luz en los ojos vivaces,
que se oculten los milagros posibles.
Que no crezcan más las rosas,
que se mueran todas las raíces,
y se destemplen los sentidos nobles.

No hay justicia en éste mundo plano,
todo es martirio y llanto de condena.
¡Que se atrofie mi sonrisa quimérica!,
Y que se instale, la soledad de mi mano.
Después de todo, no me libro de su cadena
astuta soledad,sabes de mi piel y boca.

1 comentario:

Rafael F. Aguirre. dijo...

HolA Ttty, muy buenos tus poemas de esta etiqueta. Saludos!