viernes, 29 de mayo de 2009

LAS DOS PENÉLOPES ( Divagaciones sobre los amores por Internet)

( Por Taty Cascada )

Penélope, la eterna y fiel enamorada, bandera del amor romántico y leal. La que de día tejía habilmente un sudario, que por las noches deshacía con la misma celeridad .Penélope la que esperó veinte largos años, a su amado Ulises, la que lo recibió con los brazos abiertos, y el corazón henchido de felicidad.

En contraposición a ésta fiel Penélope, está la otra Penélope, la de Serrat, que también tras largos años de espera,- en una banco de un andén-. No reaccionó de la misma manera, al contrario,observó detenidamente a ese hombre que llegaba. Vió los surcos de los años en su rostro, y se desilusionó; porque ella se había quedado, con la imagen de un hombre joven, atractivo y vital. Ella no esperaba la llegada de su gran amor, confiaba en la llegada de una gran ilusión creada en su corazón. Estaba allí, por la fantasía que urdió tras largos años de estar enamorada del "amor", pero no del ser real, no del ser humano verdadero que envejece, se cansa, pierde su belleza física, y vitalidad.

Estas dos opuestas Penélopes, me llevaron a pensar y divagar en los amores cibernéticos. En esos amores que se inician y se crean en la soledad de un ciber, o en el anonimato de un computador personal.

La llegada de Internet, a los lugares más recónditos del planeta, han acercado a miles de personas, que por motivos geográficos, sociales, económicos, religiosos, etc, jamás se hubiesen conocido en forma normal.

¿Qué es lo que atrapa, obsesiona y seduce a las personas, para que busquen por éste medio una posible relación sentimental?....Obviamente, el anonimato. No tenemos frente a nosotros rostros ajados, ni ojos comunes, ni alientos, ni voces desagradables, ni cuerpos antiestéticos. Tenemos "emoticons", decenas de palabras que se deslizan a la velocidad del teclado, fluidez verbal-dejando para el olvido la normal timidez-. Lo desconocido, confiere la suerte de una droga, que nos hace aparecer más seguros, y entretenidos. No existen barreras sociales, religiosas,mentales, menos morales.

Así como florecen las flores en primavera, se multiplican por millares, los amores por Internet. Se atrapan con la magia de las palabras, con la poesía de las horas compartidas, que ahogan la soledad de hechos pasados y dolorosos. Pero, éstos enamoramientos, ilusiones, emociones anodinas.Tendrán su asidero real, en el momento que ambos seres, se vean verdaderamente quienes son. Ambos tendrán frente a si, ojos reales, con parpadeos más o menos regulares.Las comisuras de los labios y el delineamiento de las bocas.La agudeza del oído captará su voz y sus tesituras. Serán visibles las marcas de los años, manchas, lunares, cicatrices, imperfecciones de la piel. Se observará el color de los cabellos, sus coloridos matices que juegan con la luz.Atrás quedará, la foto depurada, concientemente tomada, para resaltar y resultar lo más atractivos posibles.

Tendrán el tamaño real, su porte aristocrático, desencajado, sencillo o desprendido. Acusarán y reaccionarán, a sus movimientos gráciles, gentiles o nerviosos.¿Cuáles serán sus guiños, sus dejos, sus movimientos involuntarios?. Tendrán frente a frente, la voz que les sugería emotivas ensoñaciones, susurros cálidos, y risas desencajadas. Y sus ojos, ¿cómo serán sus ojos reales?,¿serán de mirada inquisitiva, analíticos, posesivos, esquivos, tímidos, irónicos, expansivos, curiosos, pacíficos, alegres? ¿Se acomodará la ceja al ojo, y se encenderán de brasas ,si sienten rabia?, ¿se tornarán dulces, vivaces, si la visión les resulta grata?.

Todas esas interrogantes, tendrán su lapidaria respuesta, cuando cada uno, tenga en su olfato, ese aroma único, hormonal y químico, que los conectará con su cerebro, con el mayor órgano del amor,- receptor sensorial y emocional-.Ese aroma que los penetrará en forma individual, responderá con una señal perceptible al corazón, si era lo que realmente esperaban encontrar. Las palabras, quedarán en el baúl de los recuerdos, el aroma prevalece con soltura a los demás sentidos. El aroma es persistente, nos subyuga, nos altera y nos encarcela. En ese momento es cuando estamos en condiciones de aceptar o rechazar, las variables físicas, kilos de más, kilos de menos, arrugas de más, arrugas de menos.
Químicamente estamos conformados, químicamente actuamos, químicamente y hormonalmente nos reproducimos. Químicamente nos enamoramos.

¿Cuál de las dos Penélopes resultará ganadora?...La que espera en el diván de su vida, un gran amor, y no le importa recepcionar la llegada de un ser humano físicamente imperfecto , con más o menos trancas psicológicas, inadecuado nivel social, o la Penélope del tema de Serrat, que se aleja porque "...no era así, ni su cara, ni su piel...Tú, no eres quien yo espero..."

Éste, es el real desafío, para los miles de amores que nacen, y florecen en Internet. Qué es lo que realmente esperan , el ser interior que elaboran con largas sesiones por mail, chat, cámara incluida, o esperan el ser exterior, el que crean ilusoriamente a base de frustraciones, soledades, llantos pasados, fotos, escritos y una fuerte cuota de ensoñación.