viernes, 13 de noviembre de 2009

AEROFAGIA










( Taty Cascada )


Trepa con tus manos
y con tu aguda mirada
por mis pilares desnudos
por mis salados arenales.
Enrolla tus dedos
en mis cabellos,
escribe en mi espalda
el vértigo
que te transmuta.

Abre tus párpados
abre tu boca
abre tus sentidos
desliza  tus oleajes confundidos.
Besa mis pechos
danza en mis pezones
despeña tus manos
derrite tus dedos
juega con mis piernas
en el jardín que evade el tiempo.

Inventa
crea
modela
esculpe
mis carnes,
palpita al compás
de mi pulso desvariado.

Baña tu rostro
en mis volcanes de granados,
surte tu boca
de mis brebajes
de raíces y troncos
enajenados.

Oigo tu jadeo
iluminas mi cuerpo,
dispersas tus humedades
te desvaneces en mi vientre.
El vaivén de tus huesos
tejen ramajes de fuegos,
fluyes raudo
descamas mi gemido.
Consumes mi piel
devoras mis deseos.

Atraviesas indolente
el lenguaje se confunde
cierro los ojos,
el tiempo se granifica
aerofagia en mi garganta.

Estalla el viento
mórbidas las formas
centellean mis ojos
se cierne el silencio,
descansas agónico
entre mis piernas.

2 comentarios:

Luis Madrigal Tascón dijo...

¡Bravo...! Esto es Poesía. Muy sensual y, por tanto, muy cierta, porque el ser humano percibe la realidad -demás de por la razón- a través de los sentidos. Y por ello, lo sensual, e incluso, dentro de ello, lo sexual, no es nada malo, siempre dentro de un orden presidido por el amor y la belleza. ¿Qué equivocación, que craso error, haber pensado en algún momento que el amor era un pecado. Incluso cuando lo es, cuando puede llegar a serlo -si es que, incluso, entonces lo es- no es el más grave, porque el único pecado es justamente lo contrario, la falta de amor. Este maravilloso poema, quizá es el que todo ser humano -mujer u hombre- debería escribir desde lo más hondo de su auténtica esencia. ¡Enhorabuena, Taty...! Yo también acabo de descubrite y te saludo con el mayor entusiasmo. Seguiré de cerca tu poesía. Luis Madrigal.-

Taty Cascada dijo...

Luis:
Tantas trancas que arroja el ser humano, tantas puertas que nos han sellado las religiones, pseudo-religiones. Qué fácil es etiquetar todo bajo el complejo "pecado"... ¡Qué necedad, que ceguera !, si fuimos creados de carne y hueso, y éstas carnes demandan su sustento. Bendecido es el amor, si lo besa la sensualidad, bendecidos sean nuestros huesos, si los mece el viento bermejo de la vehemencia epicúrea.
Un abrazo para ti, agradecida por tu comentario.